Visitando el Eje Cafetero en Colombia

Last updated on January 23rd, 2021 at 07:31 pm

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Mi nombre es Frank y tengo una agencia de viajes con sede en Bogotá, Colombia. ¡Diviértete leyendo!

El Eje Cafetero en Colombia

Durante mi viaje desde Cali a Armenia, la capital del departamento del Quindío, hice una pequeña parada donde Markus, un amigo de mi mamá, en el lago Calima. Markus, un suizo, se había establecido allí hace un par de años. Quedé asombrado mientras subía cuesta arriba. Su finca florece en cada rincón y la cantidad de plantas, especialmente orquídeas, es muy destacable. El clima parece ser perfecto y, si se quisiera describir el jardín del Edén, se podría mostrar perfectamente una foto de su finca. Me podría imaginar unos días de vacaciones allí.

En Armenia tenía una cita con Angie. Conocí a la joven y bella paisa (así llaman a quienes viven en la región) hace aproximadamente dos años en una excursión en las cercanías de Salento. Fuimos a cenar a Filandia, uno de los pueblos más bellos de Colombia. El pueblo está muy bien preservado y durante la semana ofrece una auténtica experiencia de cotidianidad pueblerina. Además, aún no ha sido abrumado por el turismo, así que se puede caminar cómodamente por los alrededores y disfrutar de los bellos edificios. Encontramos por casualidad un mirador en medio del pueblo, que pertenece a un café. Para llegar allí, se deben subir cuatro pisos y la espectacular vista que se tiene al llegar es una buena recompensa.

La región del café

Después de cuatro días, me volví a encontrar con Sebastián. Él se había tomado unos días para estar con su novia. Y estuvo bien, pues el cansancio y desgaste luego de viajar por carro durante tres semanas ya se hacía evidente. Posteriormente, exploramos Pereira y el resto del departamento de Risaralda, así como Manizales y la región correspondiente al departamento de Caldas. Al conversar con las autoridades, nos enteramos de que la producción de café en toda la región cafetera ha disminuido fuertemente en los últimos años y que, entre tanto, se produce más café en otras regiones de Colombia. Aun así, encontramos fincas increíblemente hermosas donde aún se produce café y se pueden realizar recorridos. Además, en la región hay lugares espectaculares para hospedarse.

Por supuesto, también visitamos Salento y al igual que en mi última visita, el pueblo estaba extremadamente lleno de mochileros. Esto se debe a que es uno de los mejores lugares de Colombia para visitar. Un trabajador de un negocio de alquiler de caballos nos informó que en los últimos años muchas propiedades de Salento han sido compradas por extranjeros. Una paulatina pérdida de la cultura y autenticidad del pueblo es ahora una realidad. Al mismo tiempo, los precios se han disparado por las nubes los últimos años, lo cual no facilita la vida a los colombianos que viven en el pueblo. En sí, Salento no nos impresionó mucho. A pesar de todo, hay lugares interesantes, como por ejemplo la Plaza de los Artesanos, donde aún producen bellas artesanías. Además de nosotros, no había más visitantes. Sin embargo, Salento es la puerta de entrada al cercano Valle de Cocora, con sus inmensas palmas de cera y enormes senderos.

Tesoro escondido en el paisaje cafetero

Cerca de Manizales hicimos un placentero descubrimiento; lejos de las masas y a dos horas en carro, se encuentra Salamina. Quien desee llegar al pueblo debe saber que toda la carretera está compuesta casi por completo de curvas. El pueblo ha preservado muy bien su originalidad, a tal punto que apenas si ha cambiado un poco en los últimos cincuenta años. En el lugar no divisamos a ningún turista. Salamina es, además, uno de los 17 pueblos catalogados patrimonio cultural de Colombia. Luego de dos horas en auto, logramos obtener una vista espectacular, desde la cual se puede contemplar una infinidad de palmas de cera. Sin duda alguna, una buena alternativa al Valle de Cocora y, además, poco visitado por turistas.

De hecho, quisimos visitar el Parque Nacional Los Nevados, del cual habíamos oído hablar mucho. Lastimosamente, el tiempo se pasó muy rápido y después de un mes completo de exploración, nos dirigimos de regreso a Bogotá.

La zona cafetera es sin duda alguna uno de los lugares más hermosos en Colombia y muestra la cultura e historia del país. Recomendamos dedicar varios días a esta región ya que es una de las zonas con más atracciones en Colombia. Podrán conocer más sobre el café y sus diferentes procesos, incluyendo la degustación, hay parques temáticos, hermosas zonas naturales, los paisajes son espectaculares, el clima es templado y el lugar es perfecto para relajarse.

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